CULTURA
El término "cultura", que originalmente significaba la
cultivación del alma o la mente. El término cultura proviene del latín cultus
que a su vez se deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del
ganado. Aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el
arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y
capacidades adquiridos por el hombre. La situación de la cultura en las
diversas sociedades de la especie humana, en la medida en que puede ser investigada
según principios generales, es un objeto apto para el estudio de las leyes del
pensamiento y la acción del hombre.
Conjunto de rasgos que caracterizan a una región o grupo de
personas, con respecto al resto, que puede ir cambiando de acuerdo a la época
en la cual se vive. Estos rasgos pueden abarcar la danza, tradiciones, arte,
vestuario y religión.
MULTICULTURALIDAD
La cultura abarca el conjunto de ideas materiales y espirituales
que caracterizan a cada grupo humano. Estos grupos se expresan a través de su
historia, su fe y sus formas de entender el mundo. La cultura también de se
evidencia en la construcción de objetos como: viviendas, máquinas y
herramientas empleadas en la vida cotidiana.
El conjunto de rasgos culturales e históricos
conforman la identidad de un grupo de personas. La identidad es una actitud que
nace por el respeto y cariño que se tiene al lugar donde se vive, así como a
las tradiciones, costumbres y hábitos propios de las personas de ese lugar.
Todas las culturas tienen una identidad propia.
En Guatemala habitan cuatro grupos plenamente
identificados: mayas, garinagu o
garífunas, xincas y ladinos. En
nuestro país también coexisten diversas etnias. Se le llama etnia a un grupo de
personas que comparten la misma identidad, idioma y costumbres. Es decir,
Guatemala un país multiétnico y
multicultural.
A lo largo de la historia, cada etnia ha desarrollado
su capacidad creativa y ha mantenido viva su cultura. Cada región, cada
departamento y cada comunidad posee rasgos culturales propios, como: el idioma, la cosmovisión, los principios
y valores de convivencia, entre
otros.
La Multiculturalidad reconoce condiciones iguales de respeto y valoración
de todas las culturas. Busca el fortalecimiento de cada una de ellas. Además,
promueve la participación ciudadana sin importar la etnia a la cual se
pertenezca.
Los y las guatemaltecas debemos sentir orgullo por la
vasta riqueza cultural del país. Debemos aceptar a las y los demás sin que sus
rasgos físicos, costumbres o tradiciones sean un obstáculo, pues la multiculturalidad
enriquece el país.
CULTURAS DE GUATEMALA
GARÍFUNA
Los orígenes de los
garífunas o garinagu –como también agrada a ellos autodenominarse- son
complejos, se remontan hacia siglo XVII. En esa época, en las Antillas menores,
se hablaba la lengua caribana, la cual había surgido de la fusión de la lengua
Igñeri, de la familia Arawak-maipure, con la Kallinagu, de la familia Caribe. En
este tiempo surgieron los “Caribes Negros” como producto de un mestizaje entre indígenas y negros
africanos que hicieron de estas islas focos de resistencia al poder colonial. Durante
los siglos XVII y el XVII este grupo luchó por mantener su autonomía. En este
proceso mantuvo relación con ingleses y franceses, de quienes tomó elementos
lingüísticos y culturales. En el siglo XVIII el grupo [fue obligado por los
ingleses a desalojar su territorio original y] (Arrivillaga: citado por copare,
1998) migró de la Isla de San Vicente (Yurumein, lugar de su génesis) hacia la Isla
de Roatán, donde su idioma entró en contacto con idiomas locales mayas y el
español y se extendió por toda la Costa Atlántica de Centro América.
Los primeros garinagu
llegaron a territorio guatemalteco, procedentes de honduras. Arribaron a la
Bahía de Amatique, en la Costa Atlántica, en 1802, en una goleta de 500
toneladas de capacidad, capitaneada por Marcos Sánchez Díaz. Este capitán iba
acompañado por familiares y amigos. Este grupo construyó casas de madera de
yogua y mangle a la orilla de la playa. Se dedicaron a la pesca y la
agricultura. Por falta de víveres Marcos Sánchez dispuso el traslado de la
comunidad a San Felipe, conocido antiguamente como Jocoló, donde el grupo
permaneció algunos meses. Marcos Sánchez Díaz dispuso un traslado a Punta Gorda
(Belice) y posteriormente, en 1806, regresó con sus seguidores a radicarse en
el actual Livingston. Ahí fundó el primer poblado garífuna con el nombre de la
Buga.
Dada
su historia social, los garinagu son un grupo étnico de fenotipo africano que
habla un idioma amerindio. La estructura lingüística de su idioma es 45%
Arawak, 25% Caribe, 15% francesa, 10% inglesa y 5% Española.
En la actualidad
los garinagu habitan en la Costa Atlántica de Centroamérica, desde Belice hasta
Nicaragua. Algunos grupos han emigrado a los Estados Unidos de América y
residen principalmente en las ciudades de Nueva York y los Ángeles. En
Guatemala, Livingston y Puerto Barrios son los lugares que constituyen la cuna
de los garinagu. El censo nacional (INE, 2002) reconoce la existencia de 5,040
habitantes de origen garífuna.
XINCAS
Los xincas
constituyen el pueblo indígena del que menos información se posee. En el
período postclásico (1200-1524) sus antepasados estaban asentados en una franja
estrecha que se extendía por los actuales departamentos de Santa Rosa, Jutiapa
y Jalapa. Una fuente del siglo XIX, indica que supuestamente llegaron de México
y desplazaron a los Pipiles. Otra fuente (Winak no. 88: citado por COPARE,
1998) indica que se extendieron desde el Río Suchiate hasta Ipala y desde el
Valle de Guatemala hasta el Pacífico. Según su segunda carta de relación, Pedro
de Alvarado los contactó en 1524, luego de atravesar el Río Michatoya, en el
pueblo de Atiquepaque.
Alrededor de
1770 se reportaron xinkas en Guanagazapa, Guaymango, Atiquipaque, Tepeaco,
Tacuylula, Taxisco, Guazacapán, Santa Cruz Chiquimulilla, Xinacantán, Nancinta,
Tecuaco e Izguatán. En Chiquimulilla los xinkas recolectaban sal del mar y
vivían de la pesca. Durante el período colonial hubo traslado de habitantes
xinkas hacia otros pueblos. Se tiene noticia de que en el siglo XIX
Aunque anteriormente no se
había podido precisar con exactitud el número actual de xinkas, el INE (2002),
reconoce una población de descendientes xinkas consistente en 16,214
personas. Debido a que su definición como grupo étnico ha tendido a basarse
en criterios lingüísticos y su idioma está en serio peligro de extinción, es
probable que el número sea mayor. Además, hay que tomar en cuenta la incidencia
de la baja autoestima étnica que ha sido reportada por los propios xinkas. Aunque
solo para 2005 se contaba con un estimado de casi 100 xinkas auténticos.
Datos de 1996
indican que hay xinkas viviendo en pequeñas parcelas de tierra árida en
Tehuaco, Ixhuatán y Jumaytepeque, así como en áreas urbanas de Chiquimulilla,
Guazacapán y Jutiapa. Los que viven en el área rural, cultivan maíz para su
alimentación familiar. Habitan en ranchos y cocinan en poyos. Las mujeres ya no
usan corte enrollado y los varones tampoco visten el pantalón y la camisa
blancos. Su indumentaria actual es de estilo occidental. Mujeres y varones
xinkas entrevistados en 1996 manifestaron su deseo por conocer sus orígenes y
su historia, recuperar su idioma y promover sus tradiciones culturales.
LADINA
La población ladina ha
sido caracterizada como heterogénea “que se expresa en idioma español como
idioma materno, que posee determinadas características culturales de arraigo
hispano matizadas con préstamos culturales indígenas (comidas, herramientas,
etc.) y que viste a la usanza comúnmente llamada occidental” (Dary: citado por
COPARE, 1998). Los ladinos se encuentran ubicados principalmente en el área
Metropolitana, el Oriente, las Costas Sur y Atlántica, el Petén, así como en
cabeceras departamentales y municipales del Occidente. En cada una de estas
áreas geográficas, los ladinos presentan características culturales peculiares,
pero no se cuenta con estudios antropológicos actualizados que permitan hacer
una comparación sistemática.
La cultura de
los ladinos de oriente está marcada por la actividad ganadera, la cual es
fuente de prestigio y vía de movilidad social ascendente. Su ciclo festivo está
basado en la tradición Judeo-cristiana y se manifiesta en jaripeos, peleas de
gallos, corridas de toros. Su tradición oral es rica en temas mágicos y de
encantamiento.
El asentamiento
ladino en la costa sur está vinculado a la inmigración interna de población
indígena y ladina a la región latifundista dedicada a la Agroexportación. Los
ladinos de esta área incluyen a finqueros, mozos colonos de las fincas y
residentes de pueblos y aldeas. Entre sus rasgos culturales se encuentran
algunos de origen indígena tales como el fogón en el piso, técnicas de cultivo,
recolección y pesca.
A diferencia de los
ladinos anteriormente mencionados, los ladinos de El Petén tuvieron su origen
en migraciones desde la Península de Yucatán. Su cultura está influenciada por
sus actividades económicas, entre las cuales destacan la ganadería, la
chiclería y otras actividades forestales. A este departamento también han
llegado ladinos de otro origen histórico a través de colonizaciones y migraciones.
Estas últimas han incluido desplazamiento de habitantes provenientes de El
Salvador, Honduras y Nicaragua.
En su mayoría, los
ladinos son monolingües castellanohablantes. Como el castellano o español ha
sido el idioma oficial desde la colonia, pocos han crecido en un contexto que
propicie el aprendizaje de un idioma indígena (como es el caso de ladinos que
han aprendido el Q’eqchi’ en el área de Cobán). El español que se habla en Guatemala
presenta variaciones dialectales, pero éstas no han sido estudiadas en forma
sistemática. El censo nacional (INE, 2002) reconoce la existencia de 6,750.170 personas de origen ladino.
LOS MAYAS
Los mayas actuales son
descendientes de los primeros pobladores y constructores de Mesoamérica, una de
las grandes civilizaciones del continente americano, con una historia bastante
anterior a la llegada de los españoles. A pesar de que los colonizadores
europeos les impusieron estructuras políticas y administrativas, los mayas y
otros pueblos indígenas desarrollaron mecanismos de resistencia y adaptación. La
cultura maya ha resistido la dominación política, social, económica y cultural
que se ha dado desde la colonia hasta finales del segundo milenio, cuando
acontecimientos a nivel mundial y nacional han favorecido el movimiento
político y cultural reivindicador maya. Este movimiento se ha visto favorecido,
apoyado o potenciado por: el trabajo en favor de los derechos humanos y en
especial de los derechos culturales; la reflexión nacional, continental y
mundial provocada por el quinto centenario; la presión internacional y nacional
para terminar con el conflicto armado interno que golpeó especialmente a la
población maya.
La cultura maya se basa
fundamentalmente en el cultivo del maíz como sustento material y espiritual del
ser humano. Sus sistemas calendáricos, asociados a la Agricultura, la
Astronomía, la Escritura y la Matemática, incluyen el Qamam y el Cholq’ij. El
primero, calendario solar de 365 días, marca los fenómenos climáticos, organiza
el trabajo y da paso a celebraciones asociadas al cultivo del maíz. El segundo,
calendario ritual y lunar de 260 días, regula la reproducción y el bienestar de
la familia y la comunidad en su relación con la naturaleza y el cosmos
(Arrivillaga y Curuchiche, 1998). Los valores fundamentales mayas incluyen el
carácter sagrado de la naturaleza y el universo; la vocación o misión de la
persona; la gratitud o el agradecimiento; la complementariedad o equilibrio de
las cosas; el sentido de paz, madurez y responsabilidad; la consulta o el
consejo; el trabajo; la protección de la vida; la reparación; el respeto a la
palabra de los padres y abuelos (Salazar y telón, 1998). La cosmovisión maya se
internaliza en el proceso de socialización especialmente a través del idioma
como vehículo de pensamiento.
Las formas propias de
organización social, política y económica del pueblo maya responden a su
lógica, categorías y principios de pensamiento, los cuales se expresan en
valores y normas. En la organización social juega un papel importante el habla
como vehículo de comunicación e instrumento fundamental en los procesos
educativos que contribuyen estratégicamente en la producción y reproducción de
la cultura.
La familia lingüística
maya comprende 30 idiomas hablados en: Guatemala, México, Belice, Honduras y El
Salvador e incluso en algunas colonias de migrantes guatemaltecos en Estados Unidos.
En Guatemala son
hablados veintiún idiomas mayas, de los cuales, muchos cuentan con variantes
dialectales, que como tales, son mutuamente inteligibles. El número de
dialectos de cada idioma varía según el criterio empleado para identificarlos.
El censo nacional (INE, 2002) reconoce la existencia de 4,411,964 habitantes guatemaltecos
de origen maya.
INTERCULTURALIDAD
La interculturalidad es la relación de convivencia entre varias culturas,
Está basa en el respeto, la tolerancia y la igualdad de derechos y obligaciones
para los guatemaltecos y las guatemaltecas, sin importar su grupo étnico.
Guatemala es un país culturalmente diverso, una manifestación
de su diversidad es el idioma. En el territorio guatemalteco existen diversos
grupos étnicos con diferentes idiomas. Se reconocen oficialmente 22 idiomas de origen maya, el español, el
garífuna y el Xinca. Cada etnia posee conocimientos y valores propios, que
las enriquecen y las hacen únicas.
La interculturalidad implica la
promoción de intercambios entre las etnias. Es beneficioso para nuestro país
que los mayas, garífunas, xincas y ladinos se acerque para conocerse,
entenderse e identificarse como hermanos
y hermanas. es necesario conocer la cultura de otros para poder valorarla.
Esta convivencia ayudará a combatir los prejuicios en el racismo, el
aislamiento la discriminación.
Los indígenas, garífunas, xincas y ladinos deben
identificarse como miembros de una misma nación. Cada uno debe ser respetado y
debe tener igualdad de oportunidades.